lunes, 12 de diciembre de 2016

SUBIDA AL CERRO DE LA DEGOLLÁ 2016

Los que me conocen, incluso a estas alturas muchos que no me conozcan, saben que para mí el disfrute en este mundillo no sólo está en las carreras en sí, sino en todo lo que las rodea, antes, mientras y después. Por eso, ya pasada más de una semana de esta carrera puedo decir que fue un finde estupendo, con muy buena compañía (y no me refiero sólo a Mapi) y una carrera muy bonita y espectacular.
Si bien la conozco de nombre desde las primeras ediciones, no ha sido hasta esta, la 5ª, cuando he podido correrla, aprovechando su cambio de fecha desde comienzos de año a finales.
Y aprovechando la carrera Mapi y yo nos apuntamos a un finde de casa rural en Arandilla del Arroyo, cerca de Priego, que es donde sale y termina la carrera. Y cuando hablamos de muy buena compañía me refiero a Antonio y Bea, Basalo y Pepi, Paloma y Juan, Gemma, Juanan, Luisfer, Celso y Marisa, esta última la única a quien no conocía, aunque sí de vista. Incluiré en este grupo al principal artífice de la reunión, Claudio, y a Cristina, ambos nu pudieron asistir finalmente por temas personales, se les echó de menos. 


El sábado por la mañanita una rutilla corta y tranquila por los alrededores del pueblo aprovechando una mañana estupenda. 

Y por la tarde nos acercamos a Priego a dar un paseo por el pueblo y coger los dorsales de la carrera. De paso ojear ya las dos subiditas que nos esperaban al día siguiente. 



Esa noche en la casa rural un poco de control y a la camita no muy tarde.
El domingo no hacía falta darse un madrugón muy grande, la salida era a las 11. La única duda eran las condiciones meteorológicas, daban lluvia sí o sí, y se había pasado la noche cayendo bien. Aparte yo tenía un poco de cangue, por el tema de la lluvia y el barro en una carrera definida como bastante técnica y que había que hacer con mucho cuidado. 
Un ratito haciendo el ganso en la zona de salida, por suerte sin apenas lluvia. Finalmente decido salir sin camelbak y llevar únicamente manguitos, gorra y chubasquero, y mallas largas porsi la vegetación pincha. Me sobró todo. 



De todo el grupo corremos Juanan, Celso, Basalo, Marisa, Antonio y yo. Por allí están también varios conocidos, como Alfonso y Juanma, y Manu. 

A las 11 salimos, con el resto de la expedición en modo pomponero animando. Objetivo hacerla en plan tranqui, con la compañía de Antonio. 

Tras un primer km. de salida del pueblo en el que se puede correr nos enfrentamos de inmediato a la 1ª subida, realmente sólo son dos, jeje. Chubasquero fuera de inmediato porque empiezo a sudar bien. Se trata de una subida de unos 400 m. en unos 3 kms que hacemos a buen ritmo pero caminando, por sendero más o menos irregular. Pero subir nunca suele ser problema. 

Así sobre el km. 4 llegamos a la cumbre en el cerro de las antenas, donde está el primer avituallamiento. Toca lo más delicado, bajar.
Y el primer tramo es una bajada continua por sendero en más o menos buen estado donde hay que tener algo de cuidado cuando se pisan las rocas, que están húmedas y resbalan, y además bastante. Voy pensando que quizás la gente es un poco exagerada. Antonio es mejor bajador que yo y tira hacia adelante, ya nos veremos, mejor que cada uno lo haga a su ritmo. Las vistas desde arriba y durante toda la subida son muy bonitas.
Y efectivamente razón no les faltaba, llegan tramos con más piedras planas en las que a nada que te descuides resbalas, en ese sentido he acertado con las zapas y las INOV8 responden bastante bien en general. El tramo final antes de llegar abajo es el peor, con mucha pendiente, casi hay que bajar arrastrando el culo, aún así hay gente a la que no le importan mucho el resto y baja por allí a toda leche entre los demás medio resbalando, con el riesgo de caerte encima o llevarte por delante.
En fin, tras ese tramo llegamos a la parte baja, km. 7 y 2º avituallamiento. Antonio no está, supongo ha seguido para no quedarse frío esperándome.
Toca la 2ª subida, si bien antes hay que cruzar el río, y hay que mojarse sí o sí, en mi caso eso no suele importarme mucho, y ahora mismo no la recuerdo muy fría. El comienzo de la subida es otro tramo bastante malo, sendero poco definido en desnivel lateral, que te puede hacer resbalar y rodar hacia la izquierda bastante, la verdad es que es un poco tenso. Hay tramos que discurren pegados a menos de 1 m. de caídas verticales de más de 50 m., una pasada, y por suerte bastante seguros salvo que vayas haciendo el tonto.
Finalmente llega ya el resto de la subida al mirador, más larga pero más llevadera para llegar arriba sobre el km. 10,5 al último avituallamiento. Han sido otros 400 m. en otros más o menos 4 km.
Ahora ya llega lo más cómodo, primero unos 500 m. por sendero ancho y horizontal, un tramo algo más delicado de bajada y después ya sendero estrecho que va bajando poco a poco y acercándose a Priego. 
FOTO CORTESÍA DE JUAN ALBENDEA
Llego al pueblo y entro en meta tras 2h24'. El resto de la expedición está allí esperando. Finalmente no ha llovido en carrera aunque sí lo hará después.
En meta un buen avituallamiento con sandwich, empanada, bebidas y algunas cosas más.
Tras cambiarnos y tomarnos unas cervezas en la plaza del pueblo nos damos un paseo al polideportivo, allí todo el mundo puede degustar, como parte de la organización, de un buen plato de paella, incluso repetir, cerveza y refrescos, y de postre rosquillas y floretas, además en cantidad y pudiéndose llevarse algunas a casa de tantas que había. Y todo ello sin esperas muchas colas. Un 10 para la organización. 

Después vuelta a la casa rural y vuelta a Madrid. Sin duda repetiré experiencia. Muchas gracias a mis compis de finde, pomponeros y fotógrafos. Por supuesto, como siempre a mi Mapi, que también lo pasó muy bien.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

I TOLEDO LAND WARRIORS 2016

El maratón nº 45 iba a ser de montaña, los 43k del Desafío Robledillo, pero compromisos familiares lo iban a impedir. Antonio López me dijo que fuera a Toledo, miré y el jueves me inscribí en la "Toledo Land Warrior" del sábado, de 44 km. más de tipo trail que Robledillo, con salida y meta en la academia de infantería. Parte del circuito recorre las instalaciones de este cuartel, y parte por afuera, casi siempre por pistas o senderos anchos. Esta carrera debía de estar programada para octubre y fue retrasada. 
Las predicciones de tiempo finales eran de lluvia a media mañana, máxima en torno a 17-18º.
Allí me presenté el sábado temprano, Mapi no pudo acompañarme. Sitio para aparcar y bastante gente, había carrera de 21 y 44 km. y otra de MTB. Nada más llegar ya andaba por allí el fenómeno de Capi, en la fila equivocada, la de los ciclistas. También llegan Antonio López y Javi Salazar. Hemos de esperar para acceder al cuartel por el sitio de los corredores a que alguna autoridad dé el visto bueno, en fin, militares. 
JUNTO A CAPI
Recogemos el dorsal y veo a Pablo Sánchez Carmenado, de speaker. También aparece Carlos Utrilla. 
Empiezo a analizar el tema, me entero que hay un límite de tiempo de 5 horas, que para esta carrera de 44 km. con el perfil que tiene puede ser escaso para mí. Al menos el tiempo está bien, nubes y claros y buena temperatura, manguitos pues. Sólo hay 2 avituallamientos antes de meta, en los kms 15 y 30, así que cojo un par de bidoncitos. 
CON CAPI, JAVI y ANTONIO
Vamos a línea de salida, donde se están preparando para salir 1º los ciclistas, hay muchos, y sin embargo no veo apenas corredores, sé que los de 21 kms salen más tarde. La realidad es que somos 10 corredores para el maratón, los mencionados, más Alfredo Moreno, otro figura como es Javier Muñoz, siempre en las primeras ediciones, y otros 2 desconocidos. Ocupa más el arco de salida, estamos todos en 1ª línea.  
RECORRIDO DE CARRERA
A las 10:07 se da la salida, puedo decir que durante unos 20 m. he ido líder en un maratón.
SALIDA DE CARRERA
De inmediato me pongo en mi sitio, dejo marchar a la mayoría de compañeros, cuyo ritmo no podría llevar mucho tiempo, si sigo al mío posiblemente iré solo toda la carrera, opto por permanecer con Antonio y Javi y hacerla con ellos, nuestros ritmos son muy semejantes. Cuando llevamos unos kms nos pasan otros 2 corredores que habían llegado tarde, también conocidos, se trata del Abuelo Caracol y de Mar Ruiz, otros 2 cracks de largas distancias.
Hasta el km. 8 vamos subiendo poco a poco, y después cruzamos por un túnel bajo la A-42 para salir fuera de las instalaciones militares. Ahora son pistas sin apenas desnivel donde se puede trotar a gusto.
En el km. 15 giramos a la derecha y nos encontramos el aire en contra, no hay quien avance corriendo y a los 500 m. está el primer avituallamiento. Plátanos, naranjas, agua y powerade. Llevamos 1h45'. Continuamos junto al abuelo Caracol y Mar a los que hemos cogido en la parada, el viento sigue molestando un poco aunque ahora ya menos, de nuevo se vuelven a ir Mar y compañía y yo dejo un poco atrás a Antonio y Javier, seguimos por pistas cruzando carreteras por túneles hasta volver a entrar de nuevo en las instalaciones militares sobre el km. 25. Hasta el 2º avituallamiento, situado sobre el km. 31, son todo subidas y bajadas continuas y las piernas ya lo acusan, ese tramo se me hace largo y duro, aún con algo de aire.
Llego al avituallamiento tras casi 3h45' y decido esperar a Antonio y Javi a los que sé que sólo aventajo en unos 5'. Justo cuando llegan aparecen en un coche Mar y el abuelo, se habían perdido y los recogieron a apenas 1 km. de meta para traerlos aquí, con lo que más o menos hicieron los mismos kms.
Continuamos, se vuelven a ir Mar y abuelo y comienza la lluvia, corriendo o andando rápido no siento frío, toca un tramo que va bajando poco a poco. En un momento dado aparece delante el Alcázar, está cerca y delante estaría el cuartel, y aunque sé que iremos en torno al km. 35-36 y por tanto no podemos ir ya hacia meta me llevo una desilusión cuando el camino retrocede para volver a adentrarse en los terrenos del cuartel con continuas subidas y bajadas. Para no enfriarme aumento el ritmo y se van quedando atrás Javi y Antonio, la lluvia arrecia y aparece el barro.
Los últimos 2 o 3 kms ya son de bajada hasta llegar a meta tras 5h30' clavados. Finalmente no sé si han sido los 44 km. o algo menos. Llueve mucho y allí no hay más que otro corredor cambiándose, y 4 o 5 personas más recogiendo todo, eso sí, permanece el arco de meta y podemos tomar algo de naranja, un powerade y una radler, En cuanto llegan Antonio y Javi 5' después yo me voy al coche a cambiarme, y vuelta a Madrid.
En fin, 45º maratón, 9º del año, ya a la espera de La Rochelle a finales de mes.

domingo, 6 de noviembre de 2016

CxM LAS DEHESAS 2016

Una de las carreras de montaña típicas de la sierra madrileña, que este año cumplía su 30ª edición, sin embargo yo era la 1ª vez que la corría. Distancia de 25 km. con salida y meta junto al polideportivo municipal de Cercedilla. Ningún material obligatorio salvo el vaso para recibir líquido. No presté atención al recorrido ni vi en ningún sitio el desnivel acumulado, la prueba resultó ser más dura de lo esperado.
Nos presentamos Mapi, Jely y yo temprano en Cercedilla, saludando a bastantes conocidos, un día despejado con bastante buena temperatura. Somos unos 200 corredores, yo salgo con el camelbak porque hará calor y los bastones.



Se da la salida a las 9, y a la salida del pueblo directamente hacia arriba, intento desplegar los bastones y uno de ellos no puedo, me toca cargar toda la carrera con ellos sin usarlos, eso me pasa (y no es la 1ª vez) por no probarlos antes.
Los 7 u 8 primeros kms son todo subida, de mayor o menor dificultad, primero hasta la pradera de Navarrulaque, donde está el primer avituallamiento, y donde dejo olvidado mi vaso.
Seguimos hacia Malajasna para coronar junto a las 2 primeras cimas de 7 picos. Ya me he dado cuenta que la carrera no es precisamente un paseo. De Collado Ventoso ya toca bajar hasta el puerto de la Fuenfría, donde está el 2º avituallamiento, no es una bajada cómoda para mí.
Los avituallamientos están bien, agua, acuarius, naranjas, plátanos, chocolate, gominolas.
Subimos al cerro Minguete y de ahí a Montón de Trigo, un buen subidón en el que tras alcanzar la cima he de parar y sentarme a reposar un minuto y beber algo. La bajada, en paralelo, no es mucho más cómoda, con tanta peña y piedra suelta.
Pasamos por peña Bercial y bajamos al collado de Marichiva, es un tramo donde se puede trotar algo. En el collado está otro avituallamiento y el único punto de control en carrera al que llego con algo más de media hora de antelación al cierre.
Queda el último escollo, la subida al pico del Águila, por pista y nada que ver con el anterior aunque tenga alguna rampa dura.
A partir de ahí ya es casi todo bajada, un par de avituallamiento más y alguna rampa menor ya junto a Cercedilla. Abajo se nota ya calor. A unos 3-4 kms de meta están Mapi y Jely, junto a Pilar y Alfonso Bellido.

Un rato más tarde llego a meta tras 4h38'. Avituallamiento de meta, y con la bolsa del corredor una mochila con camelbak, camiseta y una taza. Todo ello unido a una buena organización, buena señalización y bastantes voluntarios que la hacen una carrera muy recomendable.



Si encima después disfrutas de unas buenas cervecitas en mejor compañía en una terracita de la plaza de Cercedilla nos queda una mañana inmejorable.

jueves, 8 de septiembre de 2016

EL GUERRERO DE GREDOS 2016

Viendo que unos cuantos FFDR se estaba organizando para correr esta carrera, en sus diferentes modalidades, y también para una comida posterior, me inscribí 3 semanas antes, a la versión ADVANCE, de 22 km., había leído que la de 45 km. era muy técnica y además no quería forzar mucho de cara a la Nafarroa Xtrem del día 17. En esta visita a Candeleda no nos íbamos a quedar en casa de Julián, como habíamos hecho las otras 2 veces, nos alojaríamos a medio camino en casa de unos familiares de Mapi en El Real de San Vicente.
 Ello no evitó madrugar a las 6 de la mañana el sábado para llegar a Candeleda cerca de las 8 y desayunar en casa de Julián y Chelo, allí estaban además Carlos, Óscar, mi tocayo Juanlu y Bárbara. Al acercarnos a zona de salida y meta ya vimos a más conocidos, Luizpi, Fortes, José Luis, Rafa, Gema, Sonia, Mónica y Francisca. También asomaron por allí Jaime (Lobo) y Óscar Horcajo, y me alegré mucho de volver a ver a Juan (Forres), al que no esperaba.





A las 9:30 se daba la salida conjunta de las carreras de 14 y 22 km., la de 45 km. había salido 2 horas antes. Ya hacía más de 25º y no había nubes en el cielo, iba a tocar mucho calor. 


El primer tramo hasta el avituallamiento del km. 6 era subida continua y común para las 2 carreras, salvo algún tramo de más desnivel eran corribles y la mayor parte en bosque por sombra. Me acomodé junto a Carlos, y por allí iban también Fortes, Óscar, Chelo y Bárbara. Pero no era el día de Carlos, que se empezó a retrasar mucho y no tiraba apenas, me situé detrás pero se empezó a incomodar por retenerme, con lo que tuve que seguir a mi ritmo hasta el avituallamiento en El Nogal. Allí me junté con más gente, unas fotillos, agua y en vista que Carlos no se veía ni de lejos opté por seguir suponiendo que con lógica se desviaría a los 14k, lógica que finalmente no sucedió. Óscar, Chelo y Bárbara se desviaron al recorrido corto, mientras Mónica, Sonia, Fortes y yo seguíamos con la cuesta a la que aún le faltaban casi 3 km. Me quedé ya con Fortes para ir tranquilamente, ya no había sombra ninguna. 
Según llegábamos al punto más alto, Peña Caballera, nos encontramos a Jaime que estaba tumbado, recuperándose de un pajarón ayudado por un voluntario, como se veía algo recuperado se juntó a nosotros, y aunque no se le veía muy buena como íbamos tranquilos no tenía problema.
En el km. 9,5 se giraba a la izquierda para comenzar una larga bajada, a ratos bastante incómoda por las piedras, con la presencia de alguna fuente fresquita que venía bien para refrescarnos y beber. Un buen rato después llegábamos los 3 al avituallamiento del km. 14 en el santuario de Nuestra Señora de Chilla, donde nos esperaban Mapi y Carmen, la mujer de Fortes. Habíamos descendido más de 700 m. y se notaba bastante más calor. 

Tras reponer agua fresca en el camel salimos Fortes y yo, Jaime se había adelantado, ya más recuperado. Quedaban unos 8 km. en su mayoría descendentes, con dos o tres pequeñas subidas, aunque hacía ya demasiado calor y básicamente corríamos sólo hacia abajo. No obstante yo iba con bastantes fuerzas ya que no forcé apenas en la carrera. A unos 500 m. de meta ya tiré hacia delante para entrar en meta con la animación de parte de mis amigos, en 4h23’ bastante entero. Allí la cervecita a la que me invitó Rafa fue un tesoro, gracias crack. 





Tras la ducha (y otra cerveza) en casa de Julián, comida junto a los FFDR, y después alguno se dio un baño en las piscinas naturales del pueblo. Mapi y yo nos volvimos a San Viente del Real a media tarde.
Mi enhorabuena a todos, la carrera se hizo dura por el calor, pero sobre todo a otros colegas que hicieron la de 45 km., a Capi le vi tras la carrera, pero también estaban Basalo, Pacoyó, Montse y Jesús, unos megacrack. 


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